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C12 suplemento colombia abril - mayo / 2016 Lina MechieLsen, MD* La terapia endovascular ha reemplazado la reconstrucción quirúrgica vascular abierta convencional. Sin embargo, datos clínicos basados en la evidencia de ensayos prospectivos aleatorizados, metaanálisis y registros clínicos demuestran que ambas técnicas se deben utilizar para complementarse entre sí. Diferentes patologías como aneurismas degenerativos, úlceras ateroescleróticas, disecciones agudas y crónicas, seudoaneurismas y rupturas postraumáticas pueden dañar la aorta, y su incidencia varía según el segmento afectado. Hasta principios de los años noventa, el tratamiento de la patología de la aorta se realizaba exclusivamente por vía abierta. La mortalidad operatoria reportada variaba entre el 4,8% y 20% 1, 2. Los aneurismas de aorta abdominal (AAA) son una condición frecuente definida como una dilatación segmentaria y sostenida de un tramo de la aorta, en el cual la capa media elástica de la arteria se sustituye por otra capa delgada de colágeno, lo que la torna friable y susceptible de ruptura con facilidad. El 66% de los pacientes que debutan con un aneurisma roto, fallecen antes de llegar al hospital, o en el mismo sitio, antes de entrar a cirugía. De los individuos que van a cirugía de urgencia, del 41 al 48% fallecen, mientras que la mortalidad a 30 días para cirugía electiva es del 5 al 8% 1. En Estados Unidos se estima que hay 1,7 millones de personas que padecen de AAA. Cada año se diagnostican 190.000 casos nuevos y se efectúan 50.000 reparaciones. Es la décima causa de muerte en varones americanos de más de 65 años de edad. La incidencia se ha triplicado desde 1970, tendencia que también se ha visto en países como Holanda, Noruega, Italia y Suiza. En Colombia se ha determinado una prevalencia del 5,26%, con predominio en hombres mayores de 65 años 3. Desde mediados de la década de los 60, se conoce que el riesgo de ruptura está relacionado con el tamaño del aneurisma. Datos de la correlación del diámetro del aneurisma con el riesgo de ruptura, han sido mundialmente protocolizados y establecidos en el seguimiento de este grupo de enfermos (tabla 1). Diámetro Riesgo anual de ruptura Menos de 4 cm 0% 4 a 5 cm 0,5-5% 5 a 6 cm 3-15% 6 a 7 cm 10-20% 7 a 8 cm 40% Más de 8 cm 40-50% Tabla 1. Diámetro aneurismático y riesgo de ruptura. Tomada de la Revista Colombiana de Cirugía, octubre de 2015. La radiología cumple un rol fundamental en el manejo de pacientes con AAA, inicialmente en cuanto a diagnóstico, donde puede determinar la extensión, el compromiso de las ramas aórticas principales y las complicaciones agudas. Siempre se debe evaluar con dos métodos por imagen: tomografía axial computarizada (TAC) simple y contrastada, y angiografía con pig tail milimetrada. En el contexto de un reparo endovascular se requiere de una angiografía y la resonancia magnética nuclear se considera una alternativa a la TAC. La Sociedad Americana de Cirugía Vascular recomienda el tratamiento quirúrgico cuando el AAA tenga un diámetro superior o igual a 5,5 cm, y hasta ahora, el manejo endovascular se rige por estos mismos principios. El registro EUROSTAR demostró que el tratamiento endovascular de la aorta es seguro, ya que muestra bajas tasas de complicaciones, lo cual lo convierte en una alternativa a la cirugía abierta por laparotomía 3. En el pasado, la reparación endovascular (REVA) se introdujo únicamente para los pacientes con mal estado de salud y considerados no aptos para la cirugía abierta. La REVA ya fue aprobada por la FDA (sigla en inglés de Food and Drug Administration) como tratamiento para los AAA. Avances tecnológicos en cuanto a stents, injertos espirales y parciRUGÍa Terapia endovascular vs. cirugía convencional en inTervenciones de la aorTa


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