-01-RES39-IO-CUADERNILLO COLOMSPITAL VOL 7 No 6 Dic-Ene 2016 6

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suplemento colombia www.elhospital.com C5 Encuentre este artículo en www.elhospital.com Busque por: EH1215REUSO Surge así la incógnita frente a los países desarrollados, los cuales no la realizan; es entonces cuando se plantean interrogantes del por qué no se lleva a cabo, y se encuentran grandes diferencias en los distintos sistemas de salud, siendo éste uno de los factores fundamentales para tomar la decisión de no reusar. Adicionalmente, existen otros motivos que contribuyen como menores costos en la adquisición de dispositivos médicos, competencia leal entre las instituciones de salud, cubrimiento de los gastos de procedimientos e insumos sin objeciones por los aseguradores, entre otros. En las instituciones de salud en Colombia, usualmente las condiciones para reusar o reprocesar dispositivos médicos surgen de las necesidades de competir en el mercado de salud, y ante la insistencia de parte de los aseguradores por bajar los costos en la prestación de los servicios. Es entonces cuando se necesita realizar la evaluación de costo-beneficio de reusar o reprocesar los dispositivos médicos, lo que permite de manera efectiva y objetiva determinar si resulta más o menos costoso practicar un procedimiento con un elemento reusado. Estos estudios han llevado a las instituciones de salud a darse cuenta de que puede resultar más caro el precio de reprocesar dispositivos médicos que usarlos nuevos, sin embargo, no ha sido para todos los insumos ni procedimientos. Las entidades sanitarias que han optado por obtener la Acreditación en Salud para Colombia, o por certificaciones de calidad de orden internacional, han avanzado de manera significativa en la estandarización del proceso de reúso, y han logrado de manera importante reducir el número de dispositivos que se reúsan, buscando preservar la seguridad del paciente y ser sostenibles en la prestación de los servicios de salud, debido a que de no realizarlo implicaría para varios servicios salir del mercado. La estandarización de este proceso para las instituciones de salud ha permitido que sea seguro. Es así como se viene realizando un trabajo juicioso para identificar de forma correcta cada dispositivo que se va a reusar y disponer de toda su ficha técnica, lo que permita efectuarle la trazabilidad en cada uno de los ciclos de reúso. La rigurosidad en la vigilancia y seguimiento del proceso permite identificar previamente las fallas técnicas que pueda presentar el dispositivo antes de ser empleado de nuevo, prevenir eventos adversos por fallas y realizar pruebas infecciosas que aseguren el correcto ciclo del reprocesamiento. Esta práctica también ha permitido determinar el número de reprocesamientos que pueda llegar a tener un equipo antes de su disposición final y así estandarizar el número de reúsos. Sin embargo, al determinar el impacto del proceso de reúso en la seguridad del paciente, no es posible indicar con altos niveles de confianza que puedan asociarse los casos de infección intrahospitalaria a éste. En una institución de salud de Bogotá de tercer nivel de complejidad, que realiza cerca de 28.000 procedimientos quirúrgicos al año, que tiene una tasa de infección hospitalaria alrededor de 1.8%, se lleva a cabo la observación sistemática del proceso desde hace dos años, encontrando que en los casos reportados de infección del sitio operatorio puede existir una asociación indirecta del 0.09% del proceso de reúso como factor de riesgo para el desarrollo de esta infección. No ha sido posible determinar que haya una relación directa entre el desarrollo de una infección de sitio operatorio y el reúso de un dispositivo médico, debido a que la presencia de una infección de estas características tiene varios factores contributivos para su presentación, como por ejemplo, el horario en la administración de la profilaxis antibiótica, la técnica del rasurado y limpieza de la piel, la adherencia al lavado de manos por el personal de salud, el tipo de desinfectante empleado en el procedimiento, la complejidad de la intervención quirúrgica, las características inherentes al paciente, entre otros. Ante esta situación es fundamental que cada institución sanitaria que ha optado por continuar con el reúso de dispositivos médicos, asegure un ciclo correcto de reprocesamiento, y posteriormente documente los resultados de esta práctica, que permita contribuir al levantamiento de evidencia científica para la toma de decisiones. Es por esto que el reúso debe plantearse al Ministerio de Salud en Colombia como una de las líneas prioritarias para trabajar de manera conjunta, entre los diferentes actores del sistema: prestadores, aseguradores, y entes de control como Secretarías de Salud, INVIMA y Superintendencia Nacional de Salud, que permita observar esta práctica que realizan la mayoría de las instituciones de salud del país, sobre todo aquellas que la consideran estandarizada y en la que es posible efectuar la trazabilidad de los dispositivos que se reúsan así como evaluar su impacto. Lo anterior con certeza permitirá sacar conclusiones objetivas sobre la seguridad de dicho procedimiento y tener un lineamiento nacional unificado. Entre otros temas que han surgido en el debate sobre su realización y del que aún no todos tienen respuestas claras son, si el estado y los aseguradores cubrirán los gastos que se generen de la prestación de servicios de procedimientos sin reúso de equipos. ¿Empeorarían estos costos la situación que en la actualidad afronta el sistema de salud colombiano? Algunos autores mencionan que puede trascender a un dilema ético, debido a que se plantea la necesidad de informar a los usuarios sobre dicha práctica, y de contar con la aprobación de éste para reusar un dispositivo en el procedimiento a realizar. El último factor a considerar y plantear en el proceso de reúso es el impacto ambiental en la segregación de dispositivos médicos. Establecer definitivamente qué no se va a reusar, qué incrementaría el volumen de desechos hospitalarios para las instituciones de salud –lo cual redunda en mayores costos para éstas-, además del efecto de los procesos de destrucción para el planeta. Lo que sí es cierto es que esta situación actual puede llevar a la generación de líneas de producción novedosas e innovadoras para los proveedores de dispositivos médicos, con el diseño de elementos reutilizables y menores costos a los que en definitiva deban continuar siendo de un solo uso. *Médica y Cirujana. Especialista en Gerencia en Salud. Jefa de Calidad y Auditoría Médica del Hospital de San José, de Bogotá, Colombia. ADMINISTRACIÓN HOSPITALARIA


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