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CARDIOLOGÍA www.elhospital.com 13 detectar de una forma precoz la disfunción subclínica del VI, en pacientes que reciben quimioterapia. Idealmente, las mediciones se deben comparar con el valor de base, y. Encuando se produce una reducción del SLG >15% indica afectación miocárdica 40. El STE también puede ser evaluado por 3D y sus ventajas son 38: - Tener un tercer vector espacial, lo que permite un análisis completo de la dinámica cardiaca. - Valoración volumétrica de las cavidades. - Permite estudiar anomalías segmentarias de la contractilidad y asincronía. - Valora el strain en tiempo real de todas las áreas. - Rapidez de adquisición. - Buena correlación del 3D con la RMC en la medida de función de VI. Las aplicaciones clínicas del STE 2D y 3D más importantes son 38-40: Cardiooncología Función sistólica y diastólica de VI Cardiopatía isquémica Enfermedad valvular Disincronía Miocardiopatías Función de AI Función VD Formación y colaboración Debido a su complejidad, la formación para realizar estas técnicas requiere de un aprendizaje específico, según los estándares internacionales, y no de simples rotaciones. Se necesita un amplio conocimiento de la fisiopatología cardiaca, y de los otros tipos de imagen cardiaca para su adecuada interpretación. El entrenamiento requerido para RMC y TC, según la Sociedad de Resonancia Magnética Cardiovascular y la Sociedad Europea de Cardiología, es de al menos un año en centros certificados 41, 42. En cuanto a la ecocardiografía, la Sociedad Europea de Cardiología y The National Board of Echocardiography exigen al menos un año de entrenamiento en centros certificados. Actualmente es relevante que las personas que realicen estas pruebas cuenten con certificaciones internacionales que verifiquen su idoneidad 43, 44. Los avances tecnológicos no son de utilidad si no están dirigidos por profesionales adecuadamente entrenados. A nivel mundial, existen programas de formación en imagen cardiaca avanzada, como el que se desarrolla en la Universidad Complutense de Madrid, en el que se forman tanto cardiólogos como radiólogos. Es el caso del Dr. Juan Pablo Flórez Muñoz, cardiólogo natural de Manizales (Colombia) y co-firmante de este artículo, que acaba de terminar su formación, donde ha adquirido los conocimientos para liderar la realización de cualquier tipo de técnica de diagnóstico por imagen cardiovascular. Una barrera por superar es el miedo que existe entre cardiólogos y radiólogos a compartir el TC y la RMC. Son sentimientos por vencer, ya que las instituciones en las que más han crecido estas técnicas son aquellas en las que estos especialistas forman un solo equipo coordinado, cada uno aporta aquello en lo que es mejor y consiguen de esta forma la mejor información para el mayor beneficio del objetivo último de cualquier médico: el paciente. *Cardiólogo. Jefe de la Unidad de Imagen Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos en Madrid, España. Editor Asociado de la Revista Española de Cardiología. Director del Máster en Imagen Cardiaca Avanzada de la Universidad Complutense de Madrid. **Cardiólogo. Máster en Imagen Cardiaca Avanzada por la Universidad Complutense de Madrid. Encuentre este artículo con sus referencias en www.elhospital.com Busque por: EH0815CARDIO


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