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8 por Leopoldo Pérez de Isla, MD* agosto - sept. / 2015 y Juan Pablo Flórez Muñoz, MD** Reconstrucciones volumétricas en tres dimensiones de arterias coronarias. el desarrollo tecnológico es un hecho crucial en la salud mundial, y su aplicación ha llevado a enormes avances en el diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la enfermedad cardiovascular (ECV). Un análisis del Medicare reveló un crecimiento del 78% en los últimos años de la tomografía cardiaca (TC) y la resonancia magnética cardiaca (RMC). En Europa, el patrón es similar, experimentando un gran crecimiento en la última década 1. También algunos países de América Latina han apostado por no quedarse atrás en el desarrollo tecnológico, y otros, a pesar de contar con los equipos necesarios para practicarlas, no las realizan o explotan en su totalidad, por la falta, en muchas ocasiones, de personal adecuadamente formado. Es importante la integración de las diferentes técnicas de imagen cardiaca (ecocardiografía, TC y RMC), y esta es la razón del término muy extendido de multimodalidad, que genera unidades de imagen cardiovascular (CV) integrales que dan una mejor información, con alto valor añadido a los hallazgos, y con correlación clínica y fisiopatológica. Tomografía cardiaca La razón principal que hace a la TC tan interesante es que permite valorar de forma no invasiva y fiable las arterias coronarias (AC). Los sistemas actuales de modulación de dosis son capaces de realizar estudios con una muy baja dosis de radiación. Tomografía cardiaca en pacientes asintomáticos La detección de los sujetos con riesgo de presentar eventos CV es fundamental. La predicción de eventos de los score de riesgo puede fallar en pacientes de riesgo intermedio, y es difícilmente aplicable en aquellos con una carga alta de uno de los factores de riesgo CV (FRCV) o con historia familiar de ECV. El score calcio (SC) es la aplicación más sencilla de la TC, definida por Agatston desde 1990 2, que detecta y mide el calcio de las AC. Los estudios de histología han demostrado que su presencia en las AC es sinónimo de arteriosclerosis. Además, su cantidad es proporcional a la suma total de placas de ateroma. Por ello, es un marcador excelente para evaluar la presencia y extensión de la enfermedad coronaria (EC) en pacientes asintomáticos. Un SC de cero es un resultado normal y se asocia a un pronóstico excelente (99,9% de pacientes libres de eventos al año). En el momento en el que el SC es superior a cero existe evidencia de arteriosclerosis coronaria. El segundo criterio es valorar el resultado en función de la edad y el sexo. Un SC superior al percentil 75 sería indicativo de una carga de placa mayor de lo que le correspondería al paciente, colocándolo en el grupo de alto riesgo. Múltiples estudios han demostrado que la mortalidad está ligada a la extensión del calcio coronario, como predictor de riesgo, superando a los biomarcadores y los FRCV. Además, el riesgo es pro- Nuevas perspectivas en imagen cardiaca avanzada © El Hospital CORTESÍA DR. JUAN PABLO FLÓREZ M. CARDIOLOGÍA


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