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EH Junio -Julio 2015

C6 suplemento colombia junio - julio / 2015 Lea una versión más amplia de este artículo en www.elhospital.com Busque por: EH0615RENAL El trasplante renal debe realizarse por compatibilidad de grupo sanguíneo y con títulos bajos de anticuerpos para HLA (antígenos de histocompatibilidad). Los pacientes que desarrollan niveles altos de anticuerpos HLA (superiores al 50%) se denominan Hipersensibilizados, ello ocurre tras la exposición a HLA no propios como en el embarazo, transfusiones sanguíneas o trasplantes previos. La consecuencia de ello es que aumenta la posibilidad de tener una prueba cruzada positiva contra el donante, lo cual contraindica el trasplante. Este hecho conlleva a una estancia mayor en cuanto es más grande la tasa de anticuerpos HLA presentes en el individuo enfermo. Lastimosamente, cada vez hay más personas con esta problemática. En los departamentos de Cundinamarca, Antioquia y Santander existen recientemente programas de intercambio de órganos entre las IPS trasplantadoras para aumentar las posibilidades de trasplante en este tipo de pacientes. En el presente, hay disponibles en Colombia terapias de desensibilización que permiten trasplantar a individuos considerados intrasplantables hace años. Para facilitar la posibilidad de trasplante se desarrollan programas nacionales de intercambio de riñones de parejas con incompatibilidad de grupo para la donación a familiares. Esta es también la mejor opción de tratamiento sustitutivo renal, puesto que la calidad y esperanza de vida se igualan con la población general, y permiten una vida normal con recuperación funcional y reinserción laboral. Además, los costos son menores que los de diálisis, en parte por la reducción de comorbilidades y reingresos a partir de los seis meses posteriores a la intervención. El precio de los fármacos en nuestro país se ha reducido gracias a la regulación nacional. En Latinoamérica existe una gran perspectiva de crecimiento de trasplante de donante cadáver, según el director de la Organización Nacional de Trasplante de España, país con las tasas más elevadas de donación, cercanas a 45 donantes por millón de habitantes. En Colombia, en el 2012, se alcanzó la cifra de 22 donantes por millón de habitantes, que en la actualidad ha decaído posiblemente por la falta de infraestructura y de promover una actitud positiva a la donación en la población y el personal médico. Como consecuencia, la lista de trasplante renal ha aumentado hasta en un 22%, con respecto al 2012. La escasez de donantes de riñón y la cada vez mayor demanda de estos impiden que esta alternativa se logre con facilidad. Desde el Instituto Nacional de Salud se trabaja para promover la donación y combatir el desconocimiento y los prejuicios de ésta tras la muerte encefálica. Se ha extendido el uso de riñones de donantes no ideales, considerados antes como marginales; con ello se amplía la posibilidad de donación. Los resultados de supervivencia del órgano, que hoy se definen bajo criterios expandidos, son menores a los del donante ideal pero beneficiosos si se comparan con la permanencia en diálisis para un receptor de edad avanzada. La aceptación de estos órganos depende de unos criterios mínimos de filtrado glomerular y valoración histológica. Posiblemente, la falta de identificación rápida de este tipo de deceso o los inconvenientes del sistema no han permitido consolidar cifras mayores como las alcanzadas en los países de nuestro entorno. El primer trasplante de donante renal a nivel nacional se realizó en 1974 en Medellín. Desde entonces, la donación de personas jóvenes se mantuvo elevada sobretodo en Antioquia y Cundinamarca. Desde hace dos años, la Fundación Cardiovascular de Colombia comenzó un programa de trasplante renal de donante vivo con máxima transparencia y profesionalismo. El hecho de realizar nefrectomía a una persona sana no supone riesgo para su salud renal ni amenaza su vida. Se sabe que la esperanza de vida del donante es incluso mayor a la del resto de la población por el hecho de estar en buen estado de salud. La técnica de extracción del órgano es vía laparoscopia con mínima cicatriz y recuperación funcional total a las dos semanas. Además, el beneficio para el receptor es máximo puesto que el donante tiene buena compatibilidad inmunológica en el caso de ser familiar y los resultados a largo plazo demuestran mayor sobrevida del injerto y del paciente. *Nefrólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona / Fundación Puigvert, Barcelona, España. Jefe de Nefrología y Trasplante renal de la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV) en Bucaramanga, Colombia. MEDICINA INTERNA - NEFROLOGÍA


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