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EH Junio -Julio 2015

C4 suplemento colombia MEDICINA INTERNA - NEFROLOGÍA junio - julio / 2015 FCV era incurable y mortal. Con su uso se logra la absoluta curación en estos casos. La hemodiálisis es la terapia que consigue la depuración de las toxinas al lograr pasar la sangre por un filtro. Dura al menos cuatro horas y se realiza por medio de una fístula (pequeña intervención que consigue un flujo de sangre a través de una vena arterializada) o catéter, al menos tres veces por semana, habitualmente en unidades especializadas hospitalarias o ambuel registro colombiano de mortalidad, se ha conseguido mejorar estos índices, los cuales son del 8% anual, con parámetros de calidad comparables por los estándares internacionales. Aunque la diálisis ha servido para prolongar la vida de una gran cantidad de pacientes, no es el método ideal ya que no provee las propiedades metabólicas y endocrinas del riñón humano sano, como la secreción de la hormona eritropoyetina que estimula a la médula ósea a producir Dr. Antonio Cabezas, nefrólogo de la Fundación Cardiovascular de Colombia. latorias. La diálisis peritoneal, consiste en el intercambio de líquido en el abdomen a través de un catéter permanente, cuatro a cinco veces al día de forma manual o automatizada. Es la terapia continua mejor tolerada hemodinámicamente, puesto que no moviliza sangre y no implica traslados del paciente. Los pacientes sometidos a diálisis presentan deterioro de su calidad de vida, elevada comorbilidad por las patologías que se suman a la enfermedad renal y disminución en la esperanza de vida, con tasas de mortalidad elevadas por los fenómenos de inflamación, desnutrición, trastornos del metabolismo del calcio y ateromatosis avanzada asociados. Según algunas series mundiales, su mortalidad es semejante a la del carcinoma metastásico de mama y de colon o a la del cáncer de próstata (supervivencia menor al 30% en cinco años). En glóbulos rojos; la vitamina D para controlar la estructura ósea; y el sistema de renina, vigilante de la presión arterial. Adelantos y perspectivas La diálisis en Colombia ha evolucionado para mejorar la eficacia, consiguiendo una mejor tolerancia y eficiencia con mayor biocompatibilidad de membranas, más flujo de diálisis, aumento de la frecuencia de las sesiones, control de calidad del agua, y líquidos de diálisis peritoneal más fisiológicos con menor producción de moléculas de inflamación. Diferentes estudios demuestran que la diálisis frecuente y prolongada contribuye a mejorar la calidad de vida y la morbimortalidad al permitir un mejor manejo de la anemia y de la tensión arterial, reducción del número de hospitalizaciones y de medicamentos (como antihipertensivos o quelantes del fósforo), mejoría del apetito y del control del volumen. Recientemente se inició en el país un programa piloto, que incluyó a 300 pacientes, a quienes se les implementó un sistema de hemodiálisis denominado hemodiafiltración en línea, que aunque es un 30% más costoso que la hemodiálisis estándar, ayuda a depurar pequeñas y medianas moléculas al emplear altos intercambios de volumen, que pueden llegar hasta 24 litros por sesión. La terapia precisa de una tecnología novedosa, un líquido de diálisis ultrapuro y filtros de alta permeabilidad con un software especial; y se basa en un estudio español que incluyó 904 pacientes, seguidos durante cinco años, que evidenció reducción de la mortalidad hasta del 30% y mejoría hemodinámica con este tratamiento en comparación con el estándar. Por lo anterior, el tratamiento ideal para los pacientes renales es el reemplazo del riñón por medio de un trasplante renal. El primer procedimiento exitoso de este tipo fue realizado en Boston, Estados Unidos, en 1954. La técnica mejoró en los siguientes años y los avances en el tratamiento inmunosupresor consiguieron disminuir el rechazo del injerto. Con todo ello se logró mejorar la sobrevida del paciente y del trasplante. Por otra parte, es habitual la combinación de fármacos para disminuir la respuesta inmune contra el tejido extraño como es el riñón trasplantado. El número de rechazos agudos ha disminuido, siendo menor del 10% en el primer año y con excelente pronóstico. Sin embargo, todavía resulta difícil prolongar la vida del trasplante por el aumento del rechazo crónico de difícil tratamiento. Desde hace dos años se dispone en Colombia de un tratamiento (Belatacept), para evitar el rechazo y los efectos indeseados de la mayoría de los fármacos empleados hasta el momento, con el cual se ha demostrado mejoría, incluso de la función renal, a los 24 y 48 meses después de su inicio.


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