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EH Junio -Julio 2015

CIRUGÍA www.elhospital.com 13 La popularización de las técnicas de cirugía de mínima invasión, por sus comprobados beneficios y el desarrollo en las líneas de investigación, han impuesto la necesidad de construir instalaciones que permitan el crecimiento en las tareas científicas y académicas, con el acceso a la tecnología necesaria para asumir y liderar el desarrollo de novedosos proyectos de ciencia y tecnología en salud a nivel latinoamericano. 2 De igual forma, el entrenamiento continuo especializado de un profesional es esencial en la adecuada realización de cualquier actividad específica. En el caso de la cirugía, es importante ofrecer al cirujano en entrenamiento, una experiencia personalizada, con simuladores para practicar determinadas técnicas y procedimientos clínicos, diagnósticos o terapéuticos. Lo anterior permite acelerar la curva de aprendizaje a partir de la práctica en modelos virtuales y animales, cadáveres y/o componentes anatómicos humanos, car permite ampliar la brecha de seguridad con la simulación y adquisición de habilidades en el conocimiento de los instrumentos para aplicarlos de forma segura en los pacientes. En tecnología, para la capacitación en cirugía de mínima invasión se debe contar con torres para artroscopia y laparoscopia, intensificadores de imágenes y un completo instrumental auxiliar -como si se estuviera en un quirófano real con un espécimen anatómico humano. Para algunas técnicas es necesario practicar primero con modelos didácticos, luego con animales y finalmente con prototipos anatómicos, para lograr intervenir con éxito al paciente. Esto permite que las curvas de aprendizaje en los procedimientos sean más seguras y se adquieran destrezas calificadas en los cirujanos. Dependiendo del nivel de instrucción en los países, hay algunos que por su formación y tamaño no ven una efectividad en el costo al tener un centro de entrenamiento en cirugía de mínima invasión, sino que buscan capacitación completa in situ en determinado tiempo para un grupo de especialistas en un hospital. México o Brasil cuentan con organizaciones locales con capacidad para formar solo a los de su país. Sin embargo, gran parte de profesionales, no solo de estas naciones sino también de Venezuela y el Caribe, viajan a Colombia a formarse atraídos por la mayor disponibilidad de plazas, menor cercanía geográfica con Estados Unidos o Europa, afinidad con el idioma español y un costo reducido. En cuanto al nivel de capacitación, es paradójico encontrar centros de formación donde no se imaginan desarrollos tecnológicos de última generación y otros que aún educan con equipos tradicionales. América Latina no está a la vanguardia del resto del mundo en tecnología, sin embargo sí se encuentra al día en el manejo de redes de información, porque gran parte de sus halo que incrementa su destreza. El impacto de emplear un tipo de entrenamiento secuencial mejora la calidad del servicio en el ser humano. Por esta razón, entidades como la fundación Centro Latinoamericano de Investigación y Ent renamiento en Cirugía de Mínima Invasión (CLEMI), con sede en Bogotá, Colombia, se dedican a la investigación y entrenamiento, mediante actividades científicas y académicas, en técnicas quirúrgicas que utilicen tecnología de punta, en especial de mínima invasión. Tendencias en tecnologías y procesos El entrenamiento en habilidades quirúrgicas no necesariamente va ligado a la mínima invasión. Las técnicas evolucionan gracias a los avances tecnológicos de la medicina, la mayoría hechos por ingenieros, y que inciden en que los instrumentos cambien. Practi- Dr. Saúl Martínez, Director Científico del CLEMI. el hospital


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