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EH Abril -Mayo 2015

28 INFORME ESPECIAL abril - mayo / 2015 calidad y eficiencia del proceso asistencial y de la toma de decisiones; posibilidad de acceder a indicadores de salud en tiempo real, y reducción de errores asociados a la ilegibilidad de la letra. 1 Mientras en Estados Unidos y Europa ya existen estudios sobre los niveles de adopción de los RME, América Latina acelera la marcha para que sus profesionales de la salud, instituciones médicas y gobiernos hagan de ellos una realidad, aunque para ello todavía queden varias barreras administrativas, tecnológicas, legislativas, educativas y económicas por superar. De acuerdo con el documento ‘Conversaciones sobre eSalud’, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) 2, en los países latinoamericanos no existe información certera sobre el nivel de utilización de los RME, aunque sí se han identificado experiencias exitosas aisladas que dan cuenta del interés de las instituciones públicas y privadas por contar con información oportuna y clara que permita mejorar la toma de decisiones. Conscientes de esta falta de información y de la necesidad de compartir conocimientos sobre el tema, un grupo de 200 profesionales pertenecientes a la Red Latinoamericana y del Caribe para el Fortalecimiento de los Sistemas de Información de Salud (RELACSIS) discute desde hace tiempo sobre la situación de los RME en América Latina y el Caribe. Además de promover el uso de los registros electrónicos en los establecimientos médicos, los miembros de RELACSIS indican que en la región es prioritario: estimular la formación del recurso humano en el manejo de estos sistemas; planificar la adopción de RME de manera que todos los involucrados realicen el proceso de migración de manera efectiva, y contar con un marco regulatorio que facilite o estimule su adopción. 3 Estas recomendaciones apuntan a que la adopción de RME debe ser parte del ADN de los Sistemas Nacionales de Salud Latinoamericanos (como ya sucede en algunos países) y estar respaldada por un equipo médico, técnico y administrativo con capacidad de adaptación frente a los cambios que implica. 63% 38% No existe en la región un avance significativo en materia de regulación o legislación. Colombia, Perú, Uruguay, México y Chile han incluido el desarrollo de la eSalud y la implementación de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones en el entorno sanitario; pero, en la mayoría de los casos, la adopción de RME se ha dado más por voluntades institucionales que por la efectividad de las políticas de gobierno. De acuerdo con un estudio adelantado por la firma de tecnología médica Lolimsa 4, en 2014, Colombia es el país que lidera la lista en la región, con un 24% de la información sobre sus pacientes almacenada en historias clínicas virtuales, un 40% en otros medios electrónicos diferentes a la historia clínica (sistemas de laboratorio, imagenología y ayudas al diagnóstico, etc.) y el 36% está en papel. Chile es el segundo en la lista, al haber digitalizado el 22% de las historias clínicas, el 24% lo tiene almacenado en otros medios electrónicos no integrados, mientras que el 54% aún permanece en papel. El desafío tecnológico En el mercado existen diversas soluciones comerciales, de código abierto o desarrollos propios para los RME, en la nube o de escritorio, y cada quien escoge la que más se adapte a sus necesidades y capacidad financiera. La mayoría de ellos cumplen con los estándares establecidos por la Ley de Seguro de Salud de Portabilidad y Responsabilidad que sirve de referencia en algunos países de la región para asegurar la privacidad y seguridad de los datos personales contenidos en los RME. El problema, según RELACSIS, está en que hay carencia de registro sobre cada una de las opciones en el mercado y esto dificulta “a los tomadores de decisiones contar con un espacio dónde encontrar información”. A ello hay que sumarle que, como todo en tecnología, nada está inventado al 100%. Algunos de estos sistemas no ofrecen la posibilidad de diferenciar los registros de acuerdo con las distintas especialidades o servicios sanitarios y otros son tan complicados y llenos de códigos que los profesionales de salud gastan más tiempo de la consulta interactuando con el computador que con el paciente. De esto advierte el artículo ‘Relación médico paciente y la eSalud’5 al indicar que aunque son incuestionables los logros de la eSalud y las tecnologías de la información y las comunicaciones en las ciencias médicas, este desarrollo debe ser controlado para no “convertir la relación médico-paciente en una deshumanizada relación paciente-aparato”. Entidades como la Asociación Médica Americana (AMA) 6 también han hecho un llamado para que los proveedores de software para RME revisen el diseño de los mismos con miras a mejorar su uso. La alerta fue lanzada luego de que un estudio realizado en conjunto Los encuestados podían elegir más de una respuesta Respuestas positivas Respuestas negativas Efec tos del uso de sis temas RME en la pr áctica médica (Fuen te: Enc ues ta Medscape 9) Mejora la documentación Mejoran las colecciones Empeora el servicio al paciente Empeoran las operaciones clínicas Empeora la documentación Empeoran las colecciones Mejoran las operaciones clínicas Mejora el servicio al paciente 35% 27% 9% 39% 34% 32%


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