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EH Feb/Mar'15

20 febrero - marzo / 2015 GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA por Andrés Da ste, MD* la menstruación es la única hemorragia uterina normal. Cuando varía en periodicidad, cantidad y duración, se considera que el proceso es anormal, y en consecuencia debe hacerse un estudio concienzudo del caso. La definición, por lo tanto, siempre ha sido subjetiva, y los esfuerzos se han centrado no solo en el tratamiento sino también en establecer unos criterios que permitan realizar un diagnóstico más cercano y así poder escoger un tratamiento adecuado para cada condición asociada al mismo. La prevalencia es variable y oscila entre 13% y 52% 1, dependiendo de los estudios analizados y de las medidas tenidas en cuenta en su valoración. La hemorragia uterina anormal es la causa del 20% de las consultas, del 25% de las cirugías ginecológicas, del 65% de las histerectomías y del 100% de las ablaciones endometriales 2. Entre las definiciones que se deben tener en cuenta están: • Polimenorreas: periodicidad menstrual menor de 21 días. • Sangrado uterino anormal agudo: sangrado que, en opinión del médico, es de gravedad suficiente para requerir intervención inmediata. • Sangrado intermenstrual: es el que ocurre entre menstruaciones claramente definidas como cíclicas y predecibles; comprende episodios aleatorios y reemplaza al término metrorragia 3. • Hipermenorrea: periodo mayor a 80 ml o duración superior a siete días. El sangrado menstrual abundante, es decir, mayor de 80 ml, puede producir anemia y afecta la calidad de vida de la paciente, incluso en su desempeño laboral. La gran variedad de diagnósticos y su relatividad ha llevado a que se busquen sistemas estadísticos de aceptación general para una mejor comprensión. El grupo de trastornos menstruales de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) 3 diseñó el sistema PALMCOEIN para las causas del sangrado uterino anormal en los años reproductivos, donde cada una de las letras corresponde a una probable patología responsable del sangrado menstrual abundante. En general, los componentes del grupo PALM se relacionan con afecciones discretas, medibles visualmente con el uso de técnicas de imagen o de histopatología, mientras el COEIN tiene que ver con afecciones que no se definen por imagen o histopatología (no estructurales) 3. De cualquier forma, es muy importante llegar al diagnóstico de la hemorragia uterina abundante para poder definir su manejo. Actualmente existen múltiples opciones de tratamiento que disponen de evidencia importante en la literatura, incluso hay algunos estudios en los cuales se comparan estas opciones entre sí. Entre las alternativas de manejo médico están los anticonceptivos orales 4, la progesterona cíclica 5, los antifibrinolíticos 6 y los endoceptivos medicados 7, 8. Como opciones de tratamiento quirúrgico figuran la histerectomía o la ablación endometrial con múltiples técnicas. Cuando se piensa en someter a la paciente a una ablación endometrial se debe tener en cuenta que, con respecto a la clasificación FIGO, solo serían candidatas aquellas mujeres en las cuales Ablación del endometrio para el tratamiento del sangrado menstrual abundante


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