Page 15

EH Ago-Sep 2014

Confíe en Tripp Lite para proteger y alimentar su entera instalación médica. Áreas de Atención a Pacientes Energía confiable es energía segura, en cualquier ambiente. Excelencia en Manufactura. Desde 1922. Salas de Operación Energía Movil Laboratorios Sistemas UPS Barras de Contacto Supresores de Sobretensiones Inversores/ Cargadores Centros de Datos Tripp Lite América Latina info_la@tripplite.com extremidades inferiores, o con antecedentes o factores de riesgo para trombosis venosa profunda. Evidencia a favor del tratamiento A mediados de la década del 2000, Soran et. al publicaron los resultados de un estudio de cohorte realizado durante un período de dos años sobre un grupo de pacientes con severa disfunción ventricular izquierda sometidos a terapia de contrapulsación externa mejorada. El estudio incluyó un total de 363 pacientes con angina refractaria y fracciones de eyección inferiores al 35%. Concluido el tratamiento se observó una significativa disminución en la severidad de la angina. Un 72% de los pacientes progresaron desde una angina severa, hacia una angina leve o incluso la ausencia de la misma. El 52% de los pacientes suspendieron el uso de nitroglicerina y su calidad de vida mejoró sustancialmente. A los dos años de seguimiento, el 55% de los pacientes continuaban reportando una favorable evolución de la angina, el 43% no registraban hospitalizaciones relacionadas con su enfermedad y un 81% no presentó episodios de falla cardíaca congestiva. La sobrevida a 2 años fue del 83%4. En 2002 el mismo autor, en colaboración con distintos grupos de expertos, publicó dos estudios adicionales documentando los efectos de la terapia de contrapulsación externa. Un primer estudio, de carácter observacional, se desarrolló sobre una muestra de 1.402 pacientes con angina crónica estable divididos en dos grupos: uno de 1.090 pacientes con fracción de eyección ventricular izquierda (LVEF por su sigla en inglés) superior a 35% y otro con LVEF igual o inferior a 35% conformado por los 312 individuos restantes. Los pacientes fueron evaluados inmediatamente después de la culminación de la terapia y a los seis meses. En este estudio los pacientes con disfunción ventricular izquierda mostraron similares resultados que los que no la tenían, en lo concerniente al mejoramiento de la angina. Esto pese a que el primer grupo tenía antecedentes importantes de episodios de infarto del miocardio, falla cardíaca congestiva y una evolución más larga de la enfermedad coronaria, además de una clase funcional mucho más comprometida. Aclara el estudio que los pacientes con disfunción ventricular experimentaron mayor cantidad de eventos adversos durante el tratamiento y seis meses después del mismo. Un número significativamente mayor de pacientes con disfunción ventricular presentaron complicaciones cardiovasculares (15.4% contra 8.3%)5. En un segundo estudio publicado también en 2002, Soran et al. reclutaron a 32 pacientes de los cuales 26 fueron tratados, 23 seguidos durante 6 meses y 19 completaron el estudio. De los 23 sometidos a seguimiento, 12 mantuvieron los resultados favorables al término del seguimiento, 5 no registraron mejoría alguna y 4 empeoraron después de la terapia. Entre los pacientes que terminaron el estudio se observó un incremento del 15.6% en la duración del ejercicio y un aumento del 27% en la capacidad aeróbica medida por VO2max6. www.elhospital.com agosto - septiembre / 2014 13


EH Ago-Sep 2014
To see the actual publication please follow the link above