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EH Ago-Sep 2014

MEDICINA INTERNA Y SUBESPECIALIDADES, PROCEDIMIENTOS ESPECIALIZADOS Mauricio Burbano Arrázola, MD.* Epidemiología y generalidades Una de las más sobresalientes constantes epidemiológicas a nivel global, es la preponderancia de la enfermedad cardiovascular (ECV) como principal causa de muerte en todas las latitudes. La medida en que la ECV participa en las estadísticas de mortalidad está directamente relacionada con la etapa de transición demográfica y epidemiológica en que se encuentra cada país. A principios del siglo XX el 10% de las muertes en todo el orbe eran atribuidas a enfermedad cardiovascular. Esta cifra se incrementó a un 30% hacia inicios del siglo XXI. En la actualidad se estima que el 50% de las muertes en los países de altos ingresos son de origen cardiovascular, en tanto que en los países de bajos y medianos ingresos el 28% de las muertes ocurren por este motivo. En 2001 el 31% de todas las muertes en América Latina se debieron a enfermedad cardiovascular. La evidencia actual apunta a que la epidemia global de ECV se debe a la rápida transición demográfica que viven muchos países en vías de desarrollo, donde cada vez más habitantes alcanzan edades en que habitualmente se presenta la enfermedad cardiovascular. Lo anterior aunado a la rápida industrialización que viven estos países, ha traído drásticos cambios de hábitos con el rampante incremento del tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y las dietas nocivas, dando entonces cabida a una mayor prevalencia de ECV y una mayor mortalidad por la misma causa. Si bien, en virtud de la misma transición demográfica, los eventos isquémicos cerebrovasculares vienen surgiendo como importantes causas de morbimortalidad cardiovascular, la enfermedad coronaria sigue siendo la forma predominante de ECV. No obstante, y contrario a lo que ocurre con otras enfermedades degenerativas tardías como es el cáncer, la mortalidad por ECV ajustada para la edad tiende a disminuir al tiempo que la incidencia de insuficiencia cardíaca aumenta. Esto se debe esencialmente a las importantes medidas de prevención primaria y secundaria que muchos países vienen implementando, así como también a los importantes avances tecnológicos que han contribuido a prolongar la expectativa de vida del paciente cardiópata1. En el presente escrito intentaremos dar una mirada a una terapia cardiovascular no muy nueva aunque bastante subutilizada, y que no deja de atraer la atención de los profesionales de la salud y principalmente, de los pacientes que no cumplen con criterios para ser intervenidos por cardiopatía isquémica y enfermedad coronaria de modo tradicional. Le enfermedad cardiovascular La homeostasis cardiovascular es un fenómeno que consiste en el equilibrio entre la contractilidad cardíaca y las fuerzas contra las cuales el corazón debe actuar, que se expresan fundamentalmente en la resistencia vascular periférica. En un sistema cardiovascular saludable, el equilibrio se alcanza y mantiene gracias a la capacidad del corazón de ajustarse a variaciones en la carga a que se somete como consecuencia de los cambios en el volumen y el tono vascular periférico, que resultan de situaciones particulares de estrés o actividad física. Contrapulsación externa mejorada, una nueva mirada a una vieja tecnología La contrapulsación externa mejorada viene siendo propuesta como alternativa para el manejo no invasivo de la cardiopatía coronaria hace más de medio siglo. Aunque abundantes estudios documentan su efectividad, aún no alcanza el lugar que merece en el algoritmo terapéutico de esta enfermedad. 8 agosto - septiembre / 2014 www.elhospital.com


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