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Innovación biomédica

02 oct 2014

Trazabilidad: Una respuesta a las diferentes dificultades encadenadas a procesos clínicos

La salud como derecho fundamental, se compone de una serie de etapas que en conjunto trabajan para lograr el trato óptimo del paciente. El servicio de salud, en sí mismo, consiste en una actividad logística que trata de establecer la mejor ruta critica para que los tiempos de atención al paciente sean óptimos con la mejor atención posible; encadenar estas etapas del proceso de manera adecuada hace parte de las competencias de las dirección de calidad de la institución prestadora de servicios de salud, dichas actividades antes del apogeo de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC´s) en la era web y la estandarización del “la nube informática”, eran llevadas a cabo por métodos analógicos con un grado alto de incertidumbre que hacían de alguna manera que el encadenamiento de actividades fuera pesado, elevando la probabilidad de aparición de eventos adversos asociados a procedimientos clínicos.

La trazabilidad según la International Standard Organization (ISO) se define como: “La propiedad del resultado de una medida o del valor de un estándar donde éste pueda estar relacionado con referencias especificadas, usualmente estándares nacionales o internacionales, a través de una cadena continua de comparaciones todas con incertidumbres especificadas”, definición que invita a lograr parametrizar  las variables de un proceso clínico que puedan ser medibles, es decir, que el objetivo apuntaría a construir de manera más frecuente sistemas controlados. Un sistema controlado se establece mediante la definición de variables involucradas en un proceso, limitando su acción a intervalos confiables que son trazables. Antes de la aparición de las TIC´s sistematizar procesos para controlar adecuadamente un número de variables de un proceso se hacía ortodoxo, puesto que las personas (si se pueden definir de esta forma) son sistemas con una alto rango de variación, la aparición de estas tecnologías ha permitido delimitar el rango de variación humano, hasta el punto de que un proceso se puede sistematizar de manera efectiva.

Ejemplos concretos en el entorno médico del uso de TIC´s en procesos trazables comprenden:

  • Sistemas de “Radiofrecuency Identification Devices (RFID)” con etiquetas inteligentes que con un lector a través de un dispositivo móvil pueda asociar información por ejemplo de un lote de medicamentos.
  • Sistemas con matrices DataMatric para identificación superficial de elementos médicos que permitan control de activos como equipos biomédicos para evitar perdidas o robos.
  • Sistemas de Mapping para ubicación de activos físicos en instituciones, que ahorran tiempo significativo en localización para mantenimiento y calibración de dispositivos médicos.
  • Sistemas de códigos de barras y lectores de códigos, para identificar pacientes asociándolos a la historia médica del paciente.
  • Recientemente plataformas de trazabilidad de activos para el control de la cadena de servicio desde la compra, hasta el uso en paciente y su posterior descarte.
  • Sistemas de gestión de procesos, como el SAP que bajo estructura en red permite a las personas tomar decisiones criticas que impliquen la aprobación de remisiones de consumibles y visto bueno a presupuestos.

Estos ejemplos son sólo algunos de la gama de miles de posibilidades para fortalecer la trazabilidad de procesos a través de TIC´s; la implementación de los sistemas trazables se ha facilitado con el tiempo, ofreciendo una gama de posibilidades al entorno con soluciones costo-beneficiosas, debido a que con el precio adecuado se generan una cantidad generosa de impactos en procesos clínicos, que tienen una incidencia directa en El Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad (SOGCS) que es la base en la cual deben cimentar los esfuerzos del sector salud.


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