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Innovación biomédica

18 sep 2019

¿Cómo los hospitales pueden beneficiarse del concepto de Sensing Cities?

En 2018 el MIT Technology Review lanzaba su "Top 10 Breakthrough Technologies of the Year" en el que describía una serie de avances tecnológicos que podían cambiar la forma en cómo percibimos el mundo. De aquel volumen me llamó la atención uno en particular The Smarter Smart City  y la razón fue porque resulta que en Latinoamérica desde 2015 se viene popularizando el tema de ciudades inteligentes, pero, ¿qué es realmente una ciudad inteligente? Para responder a este interrogante citaré algunos autores y para dar el enfoque en salud que busco discutir en este post nombraré otros cuantos. 

Resulta que una Smart City es aquella ciudad que puede interactuar de manera sistematizada, automática, eficiente y de forma eficaz con sus habitantes, pero más allá de estos conceptos de cadena de valor, una ciudad inteligente  es aquella que puede comunicarse de manera racional con sus habitantes, y puede considerarse como un ser vivo que siente y responde a las necesidades  comunitarias de los seres que en ella habitan. 

¿Cómo los hospitales pueden beneficiarse del concepto de Sensing Cities?

¿Cómo los hospitales pueden beneficiarse del concepto de Sensing Cities?

Resulta que una Smart City es aquella ciudad que puede interactuar de manera sistematizada, automática, eficiente y de forma eficaz con sus habitantes, pero más allá de estos conceptos de cadena de valor, una ciudad inteligente  es aquella que puede comunicarse de manera racional con sus habitantes, y puede considerarse como un ser vivo que siente y responde a las necesidades comunitarias de los seres que en ella habitan.

Para muchos autores, una Smart City debería considerarse mejor como una Sensing City, una ciudad capaz de percibir los fenómenos que pasan en sus calles, bloques de edificios y personas. Aunque metrópolis como Singapur, Barcelona, Seúl y Ámsterdam han tratado el tema de ciudades que sienten desde que comenzó la década pasada, hay que precisar que la ciudad que de la que nos basaremos para construir un concepto de Smart City no es otra que Toronto. El proyecto más ambicioso se viene realizando en uno de los barrios más deprimidos de esa ciudad canadiense, conocido como Quayside, allí una filial de Google, Alphabet, en parte financia el proyecto de la ‘start-up SideWalks Labs. 

Resulta que Quayside, se ubica en una de las zonas industriales más abandonadas de Toronto. el WaterFront (ver figura 1). ¿Pero qué es lo que SideWalks quiere hacer aquí? Esta pequeña empresa busca instrumentar toda la ciudad, es decir, llenarla de sensores a tal punto que la ciudad pueda hasta sentir los pasos de sus ciudadanos. ¿Con qué fin se quiere obtener esta información? Pues resulta que el concepto de Smart o Sensing City se fundamenta más que en la robótica o en la automatización (que son elementos importantes pero no es la base), en la analítica de datos, o sea, en los algoritmos predictivos de inteligencia artificial y la posibilidad que nos abrió la cuarta revolución industrial con el Big Data. Sí queridos lectores, los datos son el corazón y del gran entramado que implica la incursión en el concepto de Sensing Cities

Figura 1. Waterfront, Toronto, Canadá. Imagen tomada del MIT Technology Review, 2018.

Figura 1. Waterfront, Toronto, Canadá. Imagen tomada del MIT Technology Review, 2018.

Lo que pretenden los científicos es generar datos a partir de nuestras interacciones del entorno urbano y mejorar significativamente todos los aspectos de nuestra calidad de vida, mediante la integración de nuestros comportamientos. Por ejemplo, el proyecto Sidewalks comprende, entre otras cosas, la implementación de sensores para: 

  • Autobuses sin conductor.
  • Semáforos que rastrean los tipos de viajeros que usan estas áreas:
    • Peatones.
    • Ciclistas.
    • Tráfico de vehículos.
  • Entrega de correo por medio de robots.
  • Remoción robótica de basura en túneles subterráneos.
  • Edificios residenciales modulares y ampliables.

Este tipo de elementos para lograr eficiencia en el proceso de convivencia con nuestro entorno urbano tiene sus ventajas y el sector salud no es la excepción. A continuación describiré dos ejemplos concretos desde la salud pública urbana y desde un entorno hospitalario. 

Como lo exponen el Dr. Marzieh Nabi y el emprendedor Mike Steep, el concepto de Sensing City puede ser útil en términos de salud pública. En su publicación en la revista Forbes destacan el ejemplo de Alice, una ingeniera ocupada y ambiciosa de 34 años, que disfruta de su trabajo y tiene un hijo de cuatro años. Como la mayoría de las madres, la calidad de la comida y el agua que le brinda a su hijo es muy importante, por eso las recientes alarmas de envenenamiento por plomo y los grandes brotes de E. Coli son motivo de creciente preocupación, especialmente porque está embarazada de un segundo hijo. Todas las noches ve informes de los medios sobre la expansión del virus Zika y su posible impacto en los recién nacidos. 

Debido a la implementación de redes de sensores, la recopilación y el almacenamiento de datos han permitido tener observaciones en tiempo real de sistemas complejos de ingeniería. Las redes de sensores tienen el poder de emplear una gran cantidad de sensores pequeños, económicos y de bajo consumo de energía que recopilarán y procesarán datos de manera colaborativa, y medirían una amplia gama de parámetros que incluyen temperatura, sonido, vibración, presión, calidad del agua, movimiento, contaminantes, cuidado de la descendencia en granja de animales, y muchos más en diferentes industrias. 

Además de esto, el aprendizaje automático y las técnicas de inteligencia artificial se utilizan para extraer la gran cantidad de datos recopilados para identificar las fuentes de problemas como el agua contaminada con plomo o la intoxicación alimentaria. Los drones y las tecnologías como las imágenes hiper espectrales se utilizan para identificar las aguas estancadas y los posibles mosquitos infectados con Zika. Los teléfonos móviles que capturan cómo los humanos se mueven por la ciudad ofrecen pistas sobre cómo se propagan el Zika u otras enfermedades que amenazan la vida. A través de este ecosistema de alta tecnología, la infraestructura de la ciudad puede proporcionar los conocimientos y la información que necesita para proteger el bienestar de su familia. 

Un ejemplo, práctico desde un enfoque hospitalario, se ubica en uno de los cuatro componentes de la administración de entidades de salud en Colombia. El componente de promoción en salud es vital en el país para liberar la presión financiera del sector, las empresas deben enfocarse en los tratamientos preventivos para que la población no presente un mal que necesite actividades correctivas y esto permitirá aliviar cargas en la cartera morosa.

Un ejemplo de cómo podría ser la consolidación de una estrategia de promoción se describe en el trabajo de la Dra. Diane Cook, quien evalúa algunas de las aplicaciones que se están utilizando bajo el modelo Sensing Cities. En 2015, la ciudad de Louisville, en Estados Unidos, desarrolló un proyecto asociado con asma, que consistía en cómo las tecnologías móviles combinadas con los ciudadanos ayudaron a la ciudad a responder a los desencadenantes del asma y, por lo tanto, a evitar posibles condiciones crónicas a largo plazo para sus residentes. En 2014. Louisville se clasificó como la dieciséisava ciudad más desafiante para personas con asma. Para identificar la ubicación de los desencadenantes del asma en la región, inhaladores habilitados fueron distribuidos a enfermos de asma en todo el condado de Jefferson. Cuando se usa el inhalador, la utilización de este se graba en una aplicación de teléfono inteligente, capturando información de las partículas del aire cercano mediante un sensor que permite identificar la causa del episodio. 

La figura 2 ilustra los puntos calientes de asma en los que se ubicaron los habitantes que utilizaron el móvil en todo el condado. Los datos del sensor destacaron un camino particular, donde el uso del inhalador se hacía en tres regiones por encima del resto de la ciudad. La ciudad era capaz de responder a esta información proporcionada por las tecnologías de información y comunicación, y con base en eso decidió plantar árboles que separan el camino congestionado residencial. El resultado fue una disminución del 60 % en las partículas y por ende la remisión hospitalaria, atacando a un importante contribuyente a los problemas respiratorios en el área geográfica.

Figura 2. Waterfront, Toronto, Canadá. Imagen tomada del MIT Technology Review, 2018.

Figura 2. Waterfront, Toronto, Canadá. Imagen tomada del MIT Technology Review, 2018

Es inevitable pensar en esta última historia en ciudades como Medellín y Bogotá. ¿Será posible que en nuestros planes de ordenamiento territorial tengamos en cuenta datos basados en el concepto Sensing Cities? Creo que el tiempo lo dirá, personalmente espero que así sea.


Palabras relacionadas:
Toronto una Sensing City, analítica de datos en el sector salud, algoritmos predictivos para la prevención de enfermedades, proyecto Sidewalks en Toronto, Louisville ciudad inteligente, asma en Louisville, planeación territorial con base en el concepto sensing cities.
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